jueves, 31 de enero de 2019

Filósofa

Creo que sé cuál es mi problema. En todo.

Desde niña las cosas me han salido tan fácil que me he acostumbrado a no esforzarme por conseguirlas (exceptuando las cosas relacionadas con mi peso y mi salud mental, claro). Entonces, claro, mi tolerancia a la frustración es mínima. POR ENDE, es natural que me sienta impotente, frustrada y piense lo peor de mí cuando fallo. Porque claro, no lo hice bien, porque claro, no me esforcé ni me preparé.

Soy floja. Esa es la pura verdad, y quizás es mi peor defecto.

Si fuera por mí, estaría tirada en mi cama todo el día, sin comer, pensando y durmiendo. Mi mayor anhelo en la ida es no hacer nada porque me pesa todo.

¡Qué terrible!

Y si es verdad que la flojera lleva a la procrastinación, entonces soy doblemente floja: uno, porque no me da la gana de hacer las cosas, y dos porque cuando me da la gana las veo tan imposibles que me generan angustia o simplemente no sé cómo enfrentarlas y me quedo ahí, mirándolas y lamentando no ser capaz.

¿Cómo rayos arreglo este desastre?

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Una pregunta que he tenido hoy. Más filosófica. Verán, estoy muy activa en Instagram, viendo historias y posts de gente con situaciones similares y también sobre salud mental. Todo aporta a sentirme mejor.

De la conversación de ayer con Max y de las cosas que hablo con mi psicólogo sigo teniendo una pregunta cuya respuesta no termino de creer.

¿Por qué la vida es el mayor de los bienes? ¿Por qué lo más importante es existir?

Soy católica pero no practico, no creo en la iglesia ni enteramente en lo que dice la Biblia. Mis creencias se basan en la espiritualidad y cosas intangibles, y en esto está muy presente el concepto de Dios, reencarnación, almas y energía. Según la teoría que me han inculcado, la vida es el regalo más grande que La Fuente/El Universo/Dios nos ha dado, porque gracias a ella es que nosotros podemos experimentar y aprender, ergo evolucionar, ergo perfeccionarnos como espíritus, ergo volver a Él.

"Todos somos chispa divina", dice mi mamá. Entonces, quitarse la vida sería negar la divinidad que hay en mí, por lo tanto, negarle a Dios que se exprese a través de mi existencia, o sea, básicamente negarle a Él su existencia.

Pero la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma, y según mis aprendizajes, los que mueren por mano propia o están muy apegados a temas del mundo físico terminan en un umbral intermedio del que es muy casi imposible salir, por lo tanto, no es que "desaparezcan" del todo, sino que más bien se detienen en su proceso de evolución. Entonces, ¿de qué hablamos si aún así existe algún tipo de vida?

¡Ni muriendo físicamente te eliminas!

(Aquí mi cerebro me está mandando por una salida alterna: "Entonces no te queda nada más que arreglar las cosas y hacer de tu existencia lo más llevadera posible. Mejorar. Estar bien. Igual vas a existir, de tí depende cómo lo haces". Cerebro, no te pedí tu opinión, estoy tratando de buscarle el quinto pie al gato).

¿Por qué quiero volver a ser parte de Él? ¿Por qué debo permitir que La creación se exprese?

¿Quién soy yo para impedirlo? ¿Dios? (Bueno, sí, una infinitesimal parte de Él. Que se cree lo suficientemente importante. Como Lucifer. Ahhhh, voy entendiendo: el que se rebela, se va al Infierno. Esto es una dictadura).

Además, si lo más grande que nos ha dado Él aparte de la vida es el Libre Albedrío, ¿no estoy en mi derecho de usarlo si me mato? Porque si se trata de una libertad con condiciones, no es libertad per se (Encima te castigan haciéndote a un lado con los demás que sufren. La alegría está sobrevalorada. Eso es castigo por usar la libertad como quiero... ¿o es sólo la consecuencia de mis actos, porque hay reglas universales?)

Creo que estoy tratando de responder algo que sólo en el más allá voy a poder entender. Y eso.

"No todo debe tener una respuesta".
Quisiera morirme sólo para satisfacer mi curiosidad.
(¡Pero si ya has muerto y vuelto a la vida muchas veces! Probablemente muy dentro de tí sabes la respuesta sólo que, al estar viva en este cuerpo, por ley te la has olvidado. Confía y sigue viviendo, que cuando te toque sabrás)


Y para tí, que me lees: ¿por qué la vida es lo más importante que tenemos?


miércoles, 30 de enero de 2019

Conversaciones profundas

Mi mamá dice que nadie conoce a una persona con la que no ha compartido un vínculo antes, en otra vida. De hecho, esta madrugada estuve editando la entrevista que le hice (si no tuviera nuestros nombres en ella, pondría el link aquí) y en ella habla sobre el destino y el libre albedrío.

Toda la gente que conoces tiene un rol: karma, aprendizaje o dharma. Por ahí alguien que ni fu ni fa, pero por lo general estas tres cosas.

Karma si es que hay algo que reparar en esa relación.
Aprendizaje si es que esta persona ha sido escogida como maestro. Por ejemplo, yo aprendo mucho sobre la tolerancia, la paciencia, el expresar mis sentimientos y el aprender a poner límites con mi hermana.
Y dharma si es una persona con la que sólo ha habido una relación de amor y está para eso, dar amor. Como lo que había con El Mago en algún momento.

Bueno. Este post es para agradecerle a la vida por ponerme en el camino a un nuevo amigo. Se llama Max (o al menos eso dice su perfil), vive en USA pero entiende español porque nació en latinoamérica. Digan todos hola a Max. ¡Hola, Max!

Nos encontramos de casualidad en instagram, seguíamos usuarios en común así que empezamos a conversar porque había algo que compartimos: depresión y la anorexia. 

No sé quién es en la vida real porque él usa una cuenta alterna, pero he podido tener conversaciones profundas con él que me han ayudado a recordar cosas que hablo en terapia y conceptos que me han mantenido aquí, con vida, durante tiempo. Y que creo que no vendría nada mal dejar por escrito, como registro, como recordatorio. 

La conversa de hoy va más o menos así (estaba en inglés, y como entenderán, yo me entusiasmo hablando de temas que me interesan, así que al pobre no le permití explayarse mucho xD)


Max: ¿Cómo estás mentalmente hoy?

Cris: Hmmmm... Un poco culposa (me había comido un chocolate hacía horas y luego quedado dormida). Pero optimista. ¿Y tú?

Max: Yo bien, pensando en cómo sería mi vida sin Ana en mi cabeza. Incluso ahora que estoy comiendo bien. 

Cris: Hey, ¿has pensado en dejar de decir "Ana" y quizás mejor llamarlo por su nombre? así tu cerebro entiende mejor de lo que está hablando.

Max: Se me hace difícil. No sé si pueda en este momento. Se ha convertido en una entidad separada. Yo sé que es un tema de salud mental y que Ana no existe. Pero cuando realmente pienso acerca del tema, es como si esta cosa realmente estuviera ahí. 

Cris: Bueno, quizás ese es uno de los factores que hacen que te sientas mal cuando no haces lo que "ella" te ordena. No sé, se le puede callar.

Max: Yo lo siento más como algo que está conmigo, no soy como los otros anoréxicos que sienten que Ana les está dando órdenes o algo. Simplemente siento que está ahí conmigo, eso es todo. Sí, la callo a diario.

Cris: Pero la sientes sepaarada. No lo está, es tu cerebro.

Max: Sí, exactamente. i sé que estás en lo correcto, pero es difícil aceptarlo.

Cris: Jaja ok, ok, tómate tu tiempo :) Igual sólo estamos conversando. ¿Has intentado callarla con amor?

Max: ¿Con amor?

Cris: Sí, con amor. Tengo una teoría: la anorexia y la bulimia son monstruos creados por la falta de amor. La anorexia viene cuando estás lleno de sentimientos negativos y la bulimia cuando sientes que has explotado y necesitas llenar un vacío también creado por falta de amor. De otras personas y amor propio. Entonces... Intenté hablar con ellas. Las traté bien. No con odio ni disgusto ni ira, sino con comprensión, como tratarías a un niño. Porque es un(a) niñ@ haciendo pataleta. Pero tú eres el que está a cargo, eres el jefe. 

Max: ¿Y qué pasa si de alguna forma amas tu anorexia? ¿No hay también amor entre tú y tu TCA?

Cris: Es confort. Más que amor, es miedo de vivir sin eso. Es apego. De nuevo, como un niño. Estu niño interior, asustado. Entonces, si le hablas como si le hablaras a un niño, incluso visualizándolo, se convierte en eso y de alguna forma te empieza a obedecer. 

Max: ¡Sí! Exactamente, creo que es eso. Es difícil dejarlo ir incluso cuando estás comiendo apropiadamente y todo eso.

Cris: Claro, porque el niño está en control. Yo usaba esa estrategia en rehabilitación.

Max: Es un concepto interesante, entiendo. 

Me preguntó sobre lo peor que había estado y le conté a grandes rasgos mi proceso y mis vaivenes de peso con todo el espectro del TCA, y él me contó que sólo se restringía porque se le hacía mucho más fácil porque nunca siente hambre, así que seguía a la gente normal que almuerza y cena.

Cris: Mi terapeuta me dijo que nosotros desaprendemos las sensaciones de hambre y llenura. QUe de hecho sí las tenemos, pero que aprendemos a darles otro nombre o significado. Así que "tener hambre" no es cuando tu estómago ruge sino cuando casi te estás desmayando.

Max: Es cierto. Sentirse débil es horrible.

Cris: Sí, pero es estimulante. Te da una sensación de control, como una droga.

Max: ¿Te desmayabas mucho? Cierta vez pensé que literalmente me estaba muriendo de un ataque al corazón, fue horrible.

Cris: Bueno, dato curioso: nunca me he desmayado de verdad. Yo estudiaba medicina, así que sabía cómo maximizar mi pérdida de energía y cómo mantener a mi cerebro con la cantidad adecuada de glucosa para no desmayarme. Podía temblar, sudar, incluso verlo todo negro, pero nunca perdí la conciencia.

Max: Una vez, cuando estaba en mi peor peso, me levanté y mis piernas literalmente no funcionaban así que simplemente me caí al suelo. Lo que dices es bueno... o malo en realidad jaja.

Cris: Es malo. ¿Sabes por qué? Porque una parte de mí dice "No lo he experimentado aún. No he tenido una sonda nasogástrica, nunca he estado en un hospital por una emergencia relacionada con la anorexia, y nunca me he desmayado". Es retorcido.

Max: Ah, sí, me siento igual con lo de internarme. Mi terapeuta me dijo que me iba a mandar ahí y contarle a mis papás porque estaba asustado de tener problemas legales, porque pensaba que me iba a morir. Así que me asusté y me mejoré. Y ahora me siento mal porque nunca me interné. Retorcido.

Cris: ¡Son tan listos para manipularnos! Bueno, te puedo contar cómo es. Igual no tienes que internarte. Ayer escuché algo en la grabación que le hice a mi mamá. En una parte ella dijo "las almas no necesitan experimentar ser un asesino para saber que matar está mal". Trato de creer que no necesito experimentar la sonda o el desmayo para saber, pero... hay una parte masoquista en mí que dice "inténtalo". Y esa es una línea que no se debería cruzar. Bueno, lo del internamiento depende, porque hay sitios donde primero te fuerzan a alimentarte pero porque necesitan salvar tu cuerpo para que no te mueras. Yo experimenté que mientras mejor alimentada estaba, mejor entendía la información. Por eso es que puedes ver que las personas con bajo peso usualmente tienen más problemas, porque su cerebro de por sí está peleando por tener suficiente energía. "La comida es tu mejor medicina". Y por eso es que cuando estás en tratamiento y en un peso saludable extrañas ese empoderamiento que te da el hambre y el cuerpo pequeño, pero no los sentimientos de miserabilidad. Y es algo con lo que todo adicto debe pelear, si nos comparamos con adictos. La peor parte es que, mientras los adictos tienen que evitar sustancias, nosotros tenemos que comer TODOS LOS DÍAS porque es natural comer para sobrevivir (y no es natural meterse drogas para poder sentir algo).

Max: Recuerdo un día en particular. Estaba en el baño, llorando. Me sentía tan exhausto, ¿sabes? Ese día fue un punto de quiebre, estaba harto de esta porquería, y simplemente decidí volver lentamente a la normalidad. Mantenerme alejado de los sitios pro Ana, empezar mi terapia. Decidí que se lo daría todo a Ana o pelearía con ella, y peleé con ella. Recuerdo incluso haberle escrito una carta diciéndole que estaba listo para morir, en mi peor momento. Es como tú dices, ella era una persona de verdad para mí, una cosa real. 

Cris: ¿Y entonces?

Max: Entonces mi terapeuta prácticamente salvó mi vida.

Cris: ¡El Universo bendiga a los psicólogos!

Max: Disculpa que no te lo cuente bien y en orden, hay muchas partes que no recuerdo bien porque mi cerebro estaba muy confundido, básicamente por falta de alimento. 

Cris: Te quería preguntar... ¿Alguna vez has escrito tu historia? Me refiero a toooooooda tu historia de vida: qué piensas que desencadenó al monstruo, qué recuerdos tienes con él, qué pasó, qué te dijo la gente...

Max: Hmmmm no, no realmente. 

Cris: Bueno, no sé las implicancias para todos, pero a mí me reveló cosas. Quizás le puedes preguntar a tu terapeuta si es una buena idea hacerlo.

Max: ¿Sabes? Es una buena idea. Va a ser difícil porque como te dije esa época está medio borrosa, pero creo que me va a ayudar escribirlo todo, puede ayudar a ponerlo todo en el pasado, donde pertenece.

Cris: Oye, pero primero pregunta. Porque puede detonar recuerdos. Es difícil de hacer, pero sí, es muy terapéutico. 

Max: Sí, tiene sentido. Lo haré.

Cris: Ahora que lo pienso, mucha gente que está recuperándose cuenta su historia por internet. Quizás sus terapeutas les dijeron que lo hagan. Bueno, no importa, igual ten cuidado, es algo grande de hacer.

Luego empezamos a hablar sobre qué películas sobre anorexia y bulimia habíamos visto. Coincidimos en que es un interés morboso. "Hasta el hueso" ("To the bones") es una película que a ambos nos "triggereó". Hablamos de la glamorización de los TCA en la pantalla, de lo mucho que atrae a los jóvenes y a la gente que quiere recaer, hablamos también de "Inocencia interrumpida" ("Girl interrupted") y lo mucho que me recordaba al internamiento, y pasamos al tema de los sitios Pro Ana.

Max: Del el 2008 hasta ahora es totalmente diferente. Se ha convertido en algo menos intelectual y más como una etiqueta vacía. Al menos la gente que era pro ana trataba de encontrarle sentido al hecho de que uno puede dejar de comer hasta morir si quiere. Ahora sólo es un hashtag.

Cris: Ah, ya entendí. "Es un estilo de vida".

Max: Ahora son usualmente adolescentes que usan el hashtag pro ana y básicamente son wannabes. Tontas. ¡Me molestan tanto! Las odio con pasión.

Cris: Yo era bien activa en esos tiempos.

Max: Yo recuerdo haber conocido a la gente mas inteligente en la comunidad pro ana, incluso cuando eso en lo que creíamos era tonto.

Cris: Yo solía decir "he estado 8-9 años en esto, tú sólo tienes 2 meses, sal de aquí lo más rápido que puedas, Yo no tengo cura, tú sí, sálvate".

Max: Jajaja sí, yo también.

Cris: Ugh, también discutía con las pro ana. Era divertido verme, súper metida, sin saber nada sobre recuperación y aún así escuchando, dando consejos y tratando de convencer a las pro ana de salir de ahí.

Max: Todo el asunto del "derecho a decidir morir de hambre" es interesante. ¿Realmente estás escogiendo si estás enfermo mentalmente?

Cris: ¡Acabo de hablar de eso con mi mamá! Bueno, no exactamente. Yo creo que ese es el punto. No estás pensando bien, estás enfermo, por lo tanto no puedes tomar decisiones. Y sí, la parte que está escogiendo es sólo la parte asustada del cerebro, la que está en la zona de confort. Esa que no ve todo el panorama porque no lo conoce. Entonces no, no estás escogiendo.

Max: ¿Sabes qué le diría a alguien que me da ese argumento?

Cris: ¿Qué?

Max: Mejórate, pónte bien, y si aún así quieres morirte de hambre, adelante. El 99% de las veces no volverían.

Cris: Ese es el tema en mi terapia actualmente. Exactamente ese. Porque yo estaba bien. ¿Por qué quiero estar mal de nuevo? Lo estoy descubriendo. Me gusta el drama, o es por aburrimiento, glamorización, desesperación, soledad, aún no lo sé. Pero aún tengo esos debates con mi terapeuta. Una vez casi lo dejé sin respuesta. Lo único que hizo que me calle fue cuando me dijo "nosotros somos animales, y ningún animal se suicida a menos que esté enfermo. Sólo entonces se dejan morir". Así que me aferré a ese punto y le dije "Bueno, y no tengo esperanza, siempre voy a ser así", y me dijo "nada es linear. Puedes estar mejor y entonces pensar mejor". No me estoy muriendo, no necesito la eutanasia.

Max: ¿Cuál sería tu mejor argumento para volver a la anorexia?

Cris: Mi mejor argumento... "Yo tengo derecho porque soy adulta, porque sé cómo es estar bien y ya no quiero". Pero luego me preguntaría qué está mal, lo resolvería, y ya no tendría otro argumento más que "porque quiero". Y eso es adicción. Y ya había llegado a un acuerdo con mi adicción al drama.

Max: Es interesante que hayas dicho que sabes cómo es estar bien y que no quieres. Es poderoso.

Cris: Es que simplemente necesito drama. Es todo el asunto. Pero creo que no estaba pensando bien.

Max: Quizás podrías reemplazar el drama con otra cosa. Quizás cuando estés mejor puedes encontrar aventuras por ahí. ¡Viajar, trabajar, cualquier cosa!

Cris: ¡Exactamente! O sea, 1. Me enfoco en el drama (en el dolor) cuando algo me molesta. Así que es posible sentirme bien de nuevo arreglando el asunto. 2. TODOS, sólo porque somos seres humanos, sentimos qué está bien y qué no. Si le das el significado de sentirse bien al sentirse mal, no es natural. Porque TODOS tendemos a buscar el placer y el bienestar. Yo pienso que mi bienestar está en no estar bien, y eso está equivocado. Entonces debería buscar mi bienestar en las cosas buenas de la vida. Darle un sentido a la vida mientras la vivo, en vez de buscar el sentido de la vida para vivirla. 

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Gracias, Max, por hacerme pensar. Conversar contigo también es terapéutico. De hecho, por eso se hacen sesiones grupales, porque se aprende mucho de las experiencias y pensamientos de otros que pasan por situaciones similares y te cuestionan. Este chico es inteligente. Me cae bien, y me ha dicho que también le ayuda conversar conmigo :)

Así que, señores, el asunto está en mi actitud.

Esa de la cual me habló hoy también otra persona, el Pana. Él es uno de los que están en la capacitación y también lo llevé a que trabaje en el show. Me preguntó si me pasaba algo porque me notaba rara y decaída. OBVIAMENTE no podía decirle todo lo que ha pasado desde noviembre (que no es mucho pero pesa un montón). Así que le dije que me sentía incómoda porque no soy muy buena en la capacitación pero que ya estaba tomando cartas en el asunto y sólo debía esforzarme. Me dijo que sí soy buena pero que me estoy tomando a mal las críticas y que debería usarlas para crecer. Que él también es super perfeccionista pero que si se tomara en serio lo que le dicen se iría llorando y pensaría mal de él, y así uno se bloquea. Que en el show soy otra persona, y que podía ser así en la capacitación. Que sólo me divierta, porque se nota que me gusta lo que estamos haciendo.

"Esfuérzate, pon de tu parte, cambia tu actitud, enfócate en lo positivo, suéltate, deja de tomarte las cosas tan en serio"... ¡CAMBIA!

Qué fácil suena ¬¬

Bueno. Supongo que pasito a pasito. Día a día. Situación por situación, pensamiento por pensamiento, decidiendo lo desconocido, incómodo y positivo en vez de lo desconocido, cómodo y negativo.

martes, 29 de enero de 2019

Eos Mar

O sea, viento y mar.

Tonterías, digo.

Ayer fue uno de esos días que provoca borrar de lo mal que la hiciste, la culpa que sentiste y lo poco que avanzaste en tus metas (en este caso, tareas).

Así que hoy me propuse terminar mi trabajo final de un curso en una noche.

Una.

Noche.

Típico.

El asunto es que no sé si sea porque veo la tarea como imposible o si es porque realmente es demasiado, o si no tiene nada que ver con la tarea y más con los medicamentos que he tomado para el dolor, pero todo el día me he sentido mareada.

Desperté bien, casi sin sueño, nada normal en mí. Ya desde ahí debí haber supuesto que algo raro iba a pasar. Estuve algo adolorida en la capacitación, así que me tomé mi pastillita del mediodía y PLOP, creo que se me bajó la presión. Traté de no hacerle caso, incluso me fui a grabar a otro sitio, pero estaba con tanto malestar y mareo que hasta me tuve que recostar y pedir algodón con alcohol. Y no regresé a clases, sino que me fui a mi casa a descansar. 


via GIPHY

Dormí toda la tarde, y aquí estoy, menos mareada pero aún acongojada, tratando de concentrarme en mis tareas.

Cero reflexiones para hoy, que mi cerebro no da ni con la vida misma.
Lo siento, ando hueca de contenido.

Aunque algo sí podría decir: he vuelto a integrar los dulces a mi vida.
Y no tengo tanta culpa.

Episodio de restricción extrema de diciembre: las sensaciones que me dejaste han sido suplantadas nuevamente por el chip saludable de "hay que comer". Igual quiero hacer dieta e igual me vigilan en mi casa para que coma más. Pero la culpa y la necesidad de restringir están disminuyendo. Tomémoslo como una mini victoria de la vida. Yay.

lunes, 28 de enero de 2019

Pro cras tina ción


Es

que

hoy

me

la

he

pasa

do

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mien
do.

Y

viendo

re

des

so
cia


les.

Fuera de bromas, hoy ha sido un día de full distracción.

No he tenido ganas ni cabeza para hacer nada.

He estado muy metida en Instagram, respondiendo historias y comentando cosas.

Y no he avazado mi tarea. Me ha dado la flojera de la vida, en parte porque la "tenía" que hacer con un programa que simplemente no domino.

Y ahora no tengo tiempo porque la debo entregar el miércoles, así que la haré con el programa que sí sé usar. Y no será de la calidad a la que apunto. Pero al menos cumpliré.

Eso      me    pasa        por              F    L     OOOO    J     AAA     ! ! ! !


(Es eso, o es el efecto secundario del Tramal que me inyecté anoche y que debo seguir poniéndome hasta mañana. Dios se apiade de los que consumen opiáceos).

domingo, 27 de enero de 2019

Día 22 de 1000

Son las 3 de la mañana. De nuevo, no sé cuándo podré dormirme antes de la medianoche.

El post de ayer lo escribí con un ojo abierto, me estaba durmiendo. Disculpen la manera.

Ha sido un fin de semana bonito de no ser por la bendita costilla que me ha tenido medio limitada. El dolor no es demasiado intenso pero sí me fastidia constantemente, así que debo andar con cuidado.

Ayer sábado tuve terapia con mi psicólogo y fue interesante. Básicamente habló sobre teorías que tiene sobre mí, de la importancia que le doy a lo que los demás piensan de mí, de lo dura que soy conmigo misma, de mi facilidad para tener las de perder en cuanto a autoestima, de mis patrones aprendidos, de mi dependencia emocional con mis parejas y de mi flojera. Es curioso: empiezo a pensar que me cuesta practicar/ensayar/prepararme porque estoy acostumbrada a que las cosas me salgan bien casi sin esfuerzo. Por lo tanto no me gusta esforzarme. Por lo tanto no me va tan bien en la capacitación.

No hablamos de comida.

En la noche vinieron dos de mis tres amigos a cuidarme. Bueno, una a cuidarme y el otro a ser cuidado porque estaba con resaca. La pasamos bonito, exceptuando la parte en que empezamos a leer los mails de El Mago y no paraban de reír. A mí me daba pena él, porque exponía sus sentimientos con franqueza y no sólo recibió burlas de los que se enteraron, sino un rechazo fehaciente de mi parte. Juro que pienso en él y siento culpa, como si lo hubiera matado.

Ayer tuve show, y hoy también. Todo estuvo bien, salvo que hoy comí varios sanguchitos y un poco de torta, y aunque el nivel de culpa no es tan alto, sí me he preocupado porque con esto de la costilla no puedo hacer ejercicios, como quería. Bueno, igual ando tan cansada y ocupada luego de las clases que en realidad sólo me provoca tirarme en mi cama a dormir hasta el día siguiente.

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Olvidé comentar el viernes que, en mi visita a la clínica, ví de lejos al hombre con el que me voy a casar. HE DICHO.

¿Cómo lo sé? porque pedí una señal. Sé que es doctor, más alto que yo, castaño y me imagino que buena onda. De lo contrario no me casaría con él.

Sigo hablando con mi amigo virtual. Es bonito sentirse acompañada.

sábado, 26 de enero de 2019

He tenido un día agitado.y show. .sorry, muero de sueño y no sé ni lo que pongo .

viernes, 25 de enero de 2019

Rota

¿Recuerdan el golpe que me di en las costillas?

Bueno. El dolor no pasó nunca. No tengo un gran moretón pero me duele mucho la zona y me cuesta hacer movimientos y respirar hondo, así que hoy fui al doctor.

Tengo una fisura en la octava costilla derecha.

G E N I A L.

Obviar mi seno, por favor.

Así que nada, el doctor me ha prescrito pastillas, reposo y dormir semi sentada. Tengo descanso médico por 16 días y considera que en mes y medio dejaré de tener síntomas.
Hay movimientos que me duelen, pero el dolor es más circunstancial, felizmente. No voy a poder trabajar mucho y tengo la excusa perfecta para faltar a clases y dormir 😈.

Hablando de las clases, hoy se portaron todos lindis conmigo porque vieron que me fui del salón a la clínica. Ahí sí, ¿no?

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Básicamente he dormido toda la tarde, estaba muy cansada (no sé por qué) y me habían puesto una inyección para el dolor así que me vino bien.

Y quería comentar que he hecho un nuevo amigo. Vía Instagram.

Nos conocimos de hecho porque compartimos la anorexia y la depresión. Es paja hablar con alguien que está pasando por lo mismo y no trata de curarte sino que te da ánimos desde su lugar y ENTIENDE lo que sientes. Sin pedirte esfuerzos y sin juzgar.

Recién nos estamos conociendo, pero todo bien, porque es extranjero, vive en otro país y habla otro idioma.

Me mandó un texto que escribió sobre su TCA. Y nos pasan cosas similares.
¿Quién soy si no tengo anorexia? ¿Si no ayuno los 365 días del año durante muchos años significa que no estoy suficientemente enfermo? Si me río, salgo, trabajo y funciono relativamente bien, ¿significa que estoy loco por sentirme triste?

No. Estas cosas no son lineares. Hay épocas de altos y épocas de bajones. No, no somos un diagnóstico, somos humanos. Sí, a veces pensamos que somos seres llenos de oscuridad, pero lo que sucede es que en realidad somos ambas cosas, luz y sombra, y a veces la sombra se apodera de todo, al punto de que te hace creer que la muerte es lo mejor.

Todos somos luz y sombra. Todos tenemos ese lado que nos lleva a generar dolor, sea a alguien más o a nosotros mismos. Y todos tenemos la capacidad y responsabilidad de hacernos cargo de esa sombra. Y para eso hay que ser conscientes de que existe, que es parte de nosotros y abrazarla como tal. Sólo así logramos contenerla: al fin y al cabo, la sombra no es nada más que falta de amor, y eso es lo que busca.





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Tengo menos miedo de comer. Estoy engordando, y me estoy resignando a tirar por la basura todo mi esfuerzo. Bueno, medio resignando, pero es que en realidad no me queda de otra, de nuevo. Grrrr.

jueves, 24 de enero de 2019

Susceptibilidad

En comparación con ayer, hoy fue un día menos llevadero. No al punto de Noviembre, pero sí lo suficiente como para ponerme a llorar dos veces en el baño. D O S.

¿Qué onda?

Pues que no entiendo las cosas. No sirvo para el mundo real, el mundo competitivo y duro que el resto de seres humanos normales transitan y disfrutan. Se me hace muy difícil en este momento recibir críticas, tanto las constructivas como las no tanto.

Y es que los comentarios que hacen sobre mí me generan mucha rabia, ansiedad, y tristeza. Me refuerzan mi creencia de ser rara, de no pertenecer, de que se equivocaron al escogerme y que no valgo tanto porque no lo hago bien.

En la mañana recibí un feedback duro de la profesora invitada. Sólo a mí, al resto le fue bien. Prácticamente fue un "no sirves para esto". ¿Entonces qué hago ahí? ¿Por qué me empecino tanto en segur esta capacitación si se nota que en la práctica no es lo mío, no está en mí?

Consideré seriamente hablar con la gestora del proyecto para decirle que lo mejor iba a ser dar un paso al costado porque no estaba rindiendo como se esperaba. Y luego recordé que yo escogí esto porque es de las pocas cosas en las que veo un futuro. No sé si en esta área específica, pero sí en esta rama de mi carrera. Y también recordé que me va a servir para futura referencias y, así no me contraten, aprenderé mucho y estaré mejor preparada.

Así que sí, decidí seguir el camino masoquista.

Porque la sigo pasando mal.

¿Alguna vez les ha pasado que están en un grupo y a la gente le molesta que tú hables?

Bueno, eso me pasa a cada rato. Ponen los ojos en blanco, suspiran como resignándose a mis intervenciones, hablan cuando yo estoy hablando y si yo no les dirijo la palabra, no me incluyen. De hecho, ayer me enteré de casualidad de que han hecho un grupo de whatsapp sin mí. Eso lo hicieron la primera semana entre todos menos uno de los chicos que al principio les parecía pesado, y ahora han creado un nuevo grupo en el que no estoy yo. Están cerrando la argolla.

Mi psicólogo me dijo (creo que medio en broma) que si tuviera que compartir clases conmigo, le caería mal. Y tiene razón, no lo culpo.

Tenemos un profesor para el que suelo tener las respuestas correctas y hace diferencias entre yo y el resto de la clase. Y es muy incómodo. Entiendo que quiere reforzar mi autoconfianza, pero está generando peor ambiente entre mis compañeros y yo, porque cada felicitación hacia mí es una mirada de descontento, un "otra vez" de alguien, un suspiro... Cuando felicitan a alguien del resto, todos aplauden y se alegran. Pero si es a mí, normalmente cae pesado.

Hoy volví a tener un intercambio de palabras con la chica que me calló la semana asada, pero me rendí. No traté de defenderme. Hicimos un ejercicio que luego empezamos a corregir. Debo admitir que tengo cierta facilidad con los sonidos y detecto cosas que la mayoría no, así que a la hora de corregir mi intervención (todas estaban grabadas), pausaba el audio a cada rato para corregirme. No sé por qué eso les molestó. No entiendo, el plan era notar las palabras mal pronunciadas y decirlas bien luego, y yo no abro mucho la boca para hablar por flojera y porque hablo poco así que tenía material para volver a pronunciar. Pero eso cayó mal al salón y empezaron los comentarios. Hasta ese momento mi profesor me estuvo pidiendo que le ayude a detectar fallas de los demás, así que lo tomé en serio e intervine quizás más de la cuenta o de lo que al resto le parecía adecuado. Craso error, porque esta chica me sacó en cara que yo "la había interrumpido" o algo así, y por eso ella me interrumpía en esta ocasión, "ella ha hablado cuando yo estaba hablando así que me toca a mí decir lo que pienso", dijo. Caray, hubiera grabado la clase para acordarme, porque la verdad no sé a qué se refería, pero entendí que era momento de callarme. El punto es que me harté de que hagan más notorio lo inadecuada que soy y le pedí a profesor que por favor no hiciera más diferencias. Creo que se dio cuenta de mi incomodidad porque busqué excusas para no intervenir más.

Obvio, lloré después de eso.

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Llegué a mi casa exhausta, directo a dormir, porque siento que no he descansado bien estos días, más el dolor del golpe de ayer en las costillas, más dolor muscular en brazos y espalda. Me despertaron porque mi hermano nos había invitado a cenar en su casa. Bueno, fue idea de su enamorada, nos quería agasajar.

Había de cenar verduras con queso, así que no tuve casi problema para comer, excepto por la ansiedad de hacerlo en público y porque bueno, es comida, había queso y un pastel del que comí un pedazo razonable. Pensé en vomitar, pero no lo tomé como posibilidad seria.

La pasé bonito, de no ser porque, para variar, dije algo "incorrecto" y mi hermano puso los ojos en blanco. Pero esta vez no me quedé callada, le dije "tengo suficiente con que me pongan los ojos en blanco en la capacitación como para que tú también lo hagas", y se me salieron un par de lágrimas así que me fui al baño. Después me pidió perdón, pero la verdad entiendo. Debo ser realmente una pesada. Además no tengo muchas ganas de acercarme a él, uno, porque la última vez que lo vi estaba molesto conmigo y no quería ni acercárseme ni hablarme, y dos, porque al parecer colgué en Instagram un video en el que se escuchaba de fondo y lejos una conversación que a mí me pareció normal y hasta divertida pero que no le gustó que fuera compartida. Supongo que por el qué dirán. Supongo que cuida su imagen en redes sociales, y la conversación era básicamente bromas hacia él. A mí me pareció divertido. Pero al parecer, para variar, mis gustos difieren de los del resto. Veo el mundo diferente. Soy diferente. Y no encajo ni en mi familia.

Sorry, hoy me siento una completa extraña en el mundo, buscando a alguien que me tolere y me de cariño.

Mi verdadero yo.


miércoles, 23 de enero de 2019

Sacudirse el polvo

Hoy sí escribo rápido y desde mi celular así que disculpen si hay palabras raras por el autocorrector.

Ha sido un día bonito, me he reído y compartido con los chicos de la capacitación (porque estuve disfrazada), hice show y me caí en plena canción pero me paré triunfante, comí con mmá gusto y menos culpa que la semana pasada y vi de nuevo a mi mejor amigo un ratito.

Algo curioso que pasó es que me llamó la mamá de una chica que conozco hace años y me pidio consejo porque la chica está mostrando signos de anorexia. Fui el burro hablando de orejas, pero me sentí bien guiándola para que se prepare para este pedregoso camino. Le recomendé el único sitio que conozco (donde llevé mi tratamiento) y ojalá la orienten pronto.

Mi mamá me regañó por no reportarme pero es que estuve bien ocupada y no le veo la necesidad de andar diciéndole y mandando foto de dónde estoy si seque no me va a pasar nada. No lo se, lo de hace unas semanas parece un bache mas que una recaída.

Veremos qué pienso mañana.

Por lo pronto, hoy he estado también especialmente torpe, le tiré un codazo a mi mi compañera de show, casi voto a un niño de un empujón y para colmo me golpeé las costillas con la punta de una baranda, así que estoy toda adolorida. Si mañana no amanezco mejor, al doctor, no vaya a ser una fisura.

Hoy mi exposición salió bien. Era sobre K-Pop, e investigué mucho. Mi conclusión es que todo arte es bienvenido mientras sea orgánico y toda cultura enriquece la ya existente; que manejar todos los aspectos de un artista le quita individualidad y autenticidad, y que me da pena que Corea esté tratando de conquistar el mundo de esta forma porque lo peor es que es un forma entretenida de conquista. Para más referencias, les sugiero que busquen el vídeo vídeo dedicado al K-Pop del Youtuber y músico colombiano Alvinsch. Para mí es un genio y me da mucha risa.

Hasta mañana :)


martes, 22 de enero de 2019

Estoy muy cansada. Hoy y mañana son días densos, de mucho trabajo.

Hoy fui a clases con un vestido lindo que me compré y resulta que la tela cede, así que me queda más grande que la última vez que lo usé (que fue el sábado). Lo cual significa que se me ve mas de lo que me gusta mostrar. Además se usa sin sostén, porque se nota por el corte del vestido, así que hoy me uní al movimiento #FreeTheNipple :P

Las clases estuvieron intensas. Me criticaron un montón mi participación en la primera, fui la que peor lo hizo, y básicamente por nervios. En la segunda clase nos pidieron que contáramos historias, y como la mayoría que tengo son fuertes o tristes y tengo pocas anécdotas chistosas en un lugar fácilmente accesible de mi cerebro, no se me ocurrió nada más que contar sobre mi fugaz amorío con el último chico con el que salí. Todos se jalaban de los pelos por los errores que cometí y por la actitud del susodicho, que la verdad se portó feo conmigo.

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He creado una cuenta de instagram para este blog, en el que posteo las cosas que realmente me pasan por la cabeza y nunca me atreví a compartir, como imágenes de mi cuerpo o pensamientos negativos. Compartir eso con la gente que me conoce me haría ganar cierta reputación que no quiero tener con ellos, en cambio, con extraños es más fácil. En algún momento me encontrarán y descubrirán mis imágenes y comentarios sobre la vida y la comida (que en realidad son bastante moderados) y la gente sabrá lo que pasa por mi cabeza. Hasta que llegue el momento de la apertura con el mundo, me siento cómoda así y revisando otros casos tanto de gente que anda mal como de gente en recuperación, así como yo.

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Lo dejo acá, porque tengo que hacer una exposición de nuevo y tengo muchísimo sueño. Y mañana tengo que despertar más temprano que de costumbre.

Me espera un día bien largo, pero espero postear alguna reflexión interesante.